LA MUJER QUE BUCEÓ DENTRO DEL CORAZÓN DEL MUNDO

por deboracastilloabajo

Hace algunos días, mi agente -¡¡¡sí, por fin tengo agente!!!!-, me regaló tres libros. El primero que me puso en las manos mereció su efusiva recomendación:  Te va a encantar.

Yo me leí el título y el nombre de la autora.  A ella, Sabina Berman, no la conocía –ahora sí, y ya tiene un altar puesto en mi casa-, y el título me hizo arrugar la nariz: La mujer que buceó dentro del corazón del mundo.

De entrada -y pidiendo perdón por adelantado a los y las fans de los libros dirigidos a las mujeres que  aman demasiado o a las que corren con lobos-,  me dio la pereza.

El título me remitió a una de esas novelas escritas para adentro, con mucho conflicto interior, con crisis existencial y epifanía reveladora. Aún así, la empecé a leer. Si me la recomendaba con tanto convencimiento alguien que había leído lo que yo escribo, y que ya sabe que a mí me priva lo gamberro, debía ser por algo.

Era por algo. Por todo. ¿Alguien es de los que sufre cuando un libro le gusta mucho y ve que a cada página que pasa, queda una menos para acabarlo? Pues eso.

La mujer que buceó dentro del corazón del mundo de Sabina Berman, cuenta la historia de Karen, una niña que ha pasado los primeros años de su vida viviendo asalvajada, en el sótano de una casa con un agujero que da al mar y que es rescatada por su tía Isabelle, cuando llega al caserón familiar para instalarse y hacerse cargo de una empresa atunera que acaba de heredar. Karen es diagnosticada como autista funcional, y empujada por su tía a desarrollar sus habilidades especiales, logra convertirse en una singular y exitosa empresaria que reivindica los sentidos frente a la razón –personificada por su odiado Descartes-.

La novela está llena de humor del de sonreír y del de carcajearse. También recorre la tristeza, la nostalgia, la perplejidad  y la indignación.

No creo que el verdadero propósito de la historia sea el de darnos a conocer la patología del autismo. Karen es quien explica su propia historia, y durante la lectura, la impresión que queda es la de que la autora se aprovecha de dicha característica para acentuar la estupidez de la lógica de las personas “normales”.  O el egoísmo, característica humana por excelencia.

También pienso que el libro puede leerse con las ganas de absorber esa porción de escritura para adentro que antes comentaba, y que también se disfruta de la manera más intrascendente, por el gusto de divertirse con el peculiar camino que recorre Karen durante su vida.

Hay para todos los gustos.

Las veces que me ocurre, me curo de ese desamparo que produce terminar una novela que me gusta mucho con la siguiente, a la que me sumerjo en la historia, pan comido. Esta me está costando de olvidar. También me ha pasado otras veces, por ejemplo con Lágrimas en la lluvia de Rosa Montero o La historia del amor de Nicole Krauss.

Título: La mujer que buceó dentro del corazón del mundo

Autora: Sabine Berman

Editorial: Destino