En común

por deboracastilloabajo

A primera vista, Violeta y Sola no parecen tener mucho en común con Francisca, Dora e Inés.

Sola es una mujer de mediana edad con poca suerte en la vida, un trabajo mediocre, un piso oscuro y deprimente en una barriada y un físico común tirando a feo que empeora de manera estrepitosa después de sufrir un íctus. Violeta es su hija, una adolescente larga, muy larga, blanca y huesuda, hermosa a su manera, con la rara capacidad de ver el interior físico de las personas y de leer sus almas. También es el amor de Sola, la razón por la que vive y sigue luchando.

Francisca, Dora e Inés son tres mujeres que rondan los ochenta y que se conocen desde pequeñas. Francisca es huraña, gruñona lesbiana y faltona; bebe brandy del bueno y fuma mucho. Dora es guapa, narcisista, manipuladora, una liana de cuidado que se pasa la vida discutiendo con Francisca. Inés es buena gente, ingenua, golosa y la mediadora eterna entre sus dos amigas. Las tres forman desde hace algunos años, no muchos, una banda. Francisca es la carterista, Dora la timadora e Inés roba comida en los supermercados. Lo hacen para poder subsistir con algomás de decoro del que sus pensiones y sus familias están dispuestas a concederles.

Pues eso, ¿no? Que entre esos dos grupos de mujeres hay un mundo de distancia. Sin embargo, también hay algunas cosas que las unen.

En primer lugar, y a pesar de contar con edades muy diferentes, fueron concebidas el mismo año, en 2010, y en el mismo lugar, la sala de un local del Raval en la que sus madres pasaban las tardes de los viernes con algunos amigos.

También tienen en común que el embarazo ha sido más largo que el de una burra, cerca de seis años. Alicia Sánchez parió a Sola y a Violeta hace algo más de un mes y yo estoy ya con contracciones muy fuertes, Dora, Francisca e Inés ya asoman la cabeza.

Este ha sido un buen año para aquel grupo de escritores que nos reuníamos cada viernes, con una botella de vino, para leernos los capítulos de nuestras novelas. Dos de nosotros lo hemos conseguido.

Violeta y Sola viven en las páginas de “Violeta en el jardín de fuego” de Alicia Sánchez publicado por Applehead Team Creaciones.

Dora, Francisca e Inés transitarán con sus disparates a cuestas en “Di que sí, Paca” de Débora Castillo y publicada por Lapsus Calami a partir de principios de mayo.

Mucha suerte a todas.

Anuncios